Por Elizabeth Díaz Molina
En el marco del Día Internacional de la Resistencia Trans, diversas colectivas trans y no binarias se dieron cita en el Zócalo de la CDMX para realizar una movilización con rumbo a la estación del Metro Chabacano. El recorrido, que convocó a un contingente de manifestantes, atravesó vialidades marcadas por un ritmo acelerado de remodelación urbana de cara a la inauguración del Mundial de Fútbol en la Ciudad de México.































Organizaciones denunciaron que estas obras, en particular la conversión de un tramo de la calzada de Tlalpan en ciclovía, han impactado directamente a trabajadoras sexuales, en su mayoría mujeres trans, quienes han visto reducidos los espacios donde tradicionalmente ejercían su actividad. La situación ha derivado en pérdida de fuentes de empleo y procesos de precarización, generando protestas y tensiones en la zona.
Uno de los momentos centrales de la jornada ocurrió en la plaza Tlaxcoaque, donde se hizo una pausa para un mitin y acciones iconoclastas. El lugar fue evocado como un sitio de memoria: durante la década de los años setenta, ahí operó un centro de reclusión donde fueron víctimas de tortura y violencia sistemática decenas de personas de la diversidad sexual, en particular mujeres trans. Con consignas y performances, lxs asistentes resignificaron el espacio como un recordatorio de la lucha histórica.
La movilización concluyó frente al Hotel Rita, donde se llevó a cabo un, micrófono abierto y actividades culturales. A lo largo de la jornada, se reiteraron las principales demandas del movimiento: respeto a la vida, vivienda digna y el regreso con vida de todas las personas desaparecidas.
